Los delitos de obligar a ejercer la prostitución con violencia representan una de las figuras penales más graves de nuestro ordenamiento jurídico. Como abogado especializado en defensa de delitos contra la libertad sexual, puedo afirmar que estos casos requieren una comprensión técnica profunda y una estrategia de defensa meticulosamente elaborada. En este artículo analizaré el marco legal, las consecuencias jurídicas y los aspectos procesales clave del tipo agravado de prostitución forzada mediante violencia, ofreciendo una visión técnica que resulta imprescindible tanto para profesionales como para personas involucradas en estos procedimientos.
Marco jurídico del delito de obligar a ejercer la prostitución con violencia
El Código Penal español regula este delito dentro del Título VIII, dedicado a los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales. Específicamente, el artículo 187 CP establece las bases del tipo básico, mientras que sus formas agravadas -entre ellas la que implica violencia para forzar el ejercicio de la prostitución– se encuentran tipificadas con penas sustancialmente mayores.
La conducta típica consiste en determinar, mediante violencia, intimidación o engaño, a una persona mayor de edad a ejercer la prostitución o a mantenerse en ella. Como en un tablero de ajedrez donde cada pieza tiene su valor, cada elemento del tipo penal debe ser analizado individualmente:
- Determinación: acción dirigida a doblegar la voluntad ajena
- Violencia: uso de fuerza física coactiva
- Intimidación: amenaza de un mal inminente y grave
- Resultado: ejercicio efectivo de la prostitución o permanencia en ella
Consecuencias penales del tipo agravado de prostitución forzada
Cuando la prostitución es impuesta mediante violencia, nos encontramos ante un tipo agravado que conlleva penas de prisión de cuatro a seis años, además de multa. En mi experiencia defendiendo casos de esta naturaleza, he observado que los tribunales suelen aplicar penas cercanas al límite superior cuando concurren elementos de violencia física significativa.
El legislador ha querido castigar con especial dureza estas conductas, estableciendo un marco punitivo que refleja la gravedad de obligar mediante coacción violenta a ejercer la prostitución. Las consecuencias penales incluyen:
- Penas privativas de libertad elevadas (4-6 años)
- Multas proporcionales a los beneficios obtenidos
- Posibles penas accesorias de alejamiento
- Responsabilidad civil derivada del delito
- Antecedentes penales de larga duración
Circunstancias agravantes específicas
El tipo penal contempla agravantes específicas que pueden incrementar sustancialmente las penas cuando concurren determinadas circunstancias. Entre ellas destacan:
- Pertenencia a organización criminal
- Especial vulnerabilidad de la víctima
- Relación de superioridad o parentesco
- Puesta en peligro dolosa de la vida o salud de la víctima
Estrategias de defensa ante acusaciones de obligar a la prostitución mediante violencia
Como abogado que ha navegado por las turbulentas aguas de estos procedimientos, puedo afirmar que la defensa técnica en casos de prostitución forzada con violencia en su tipo agravado debe construirse sobre pilares sólidos. La estrategia defensiva debe centrarse en:
Análisis de la prueba de cargo
El primer paso consiste en examinar minuciosamente las pruebas presentadas por la acusación. En estos casos, la declaración de la víctima suele constituir la prueba principal, pero no la única. Es fundamental verificar si cumple con los requisitos jurisprudenciales establecidos por el Tribunal Supremo: ausencia de incredibilidad subjetiva, verosimilitud y persistencia en la incriminación (STS 119/2019, de 6 de marzo).
Cuando un cliente llega acusado de obligar a ejercer la prostitución con violencia, lo primero es analizar exhaustivamente el atestado policial y las declaraciones iniciales, buscando contradicciones o elementos que puedan debilitar la acusación.
Prueba pericial especializada
La aportación de informes periciales psicológicos, tanto sobre la presunta víctima como sobre el acusado, puede resultar determinante. Estos informes pueden arrojar luz sobre aspectos cruciales como:
- Credibilidad del testimonio
- Existencia de motivaciones espurias
- Perfil psicológico incompatible con los hechos imputados
- Valoración de secuelas psicológicas
Procedimiento penal en casos de prostitución forzada mediante violencia
El procedimiento judicial en estos casos sigue generalmente los cauces del procedimiento abreviado, aunque en supuestos de especial gravedad o conexión con otros delitos puede tramitarse como sumario ordinario. Las fases procesales incluyen:
- Denuncia e investigación policial inicial
- Instrucción judicial (diligencias previas)
- Fase intermedia (preparación del juicio oral)
- Juicio oral
- Sentencia y posibles recursos
A lo largo de este camino procesal, que a menudo se asemeja a un laberinto de formalidades y plazos, resulta crucial contar con una defensa técnica especializada que conozca los recovecos del procedimiento penal en delitos sexuales.
Jurisprudencia relevante sobre obligar a ejercer la prostitución con violencia
La interpretación judicial de este delito ha ido evolucionando a través de importantes pronunciamientos del Tribunal Supremo. Destaca la STS 396/2019, de 24 de julio, que establece criterios claros para distinguir entre el tipo básico y el agravado de prostitución forzada, incidiendo especialmente en la intensidad de la violencia empleada y su idoneidad para doblegar la voluntad de la víctima.
Igualmente relevante resulta la STS 132/2018, de 20 de marzo, que aborda la compleja relación entre este delito y la trata de seres humanos, estableciendo criterios de concurso de delitos cuando ambas conductas concurren en un mismo supuesto fáctico.
Preguntas frecuentes sobre el delito de obligar a ejercer la prostitución con violencia
¿Cuál es la diferencia entre el tipo básico y el agravado de prostitución forzada?
La diferencia fundamental radica en los medios empleados para doblegar la voluntad de la víctima. Mientras el tipo básico contempla situaciones donde existe aprovechamiento de vulnerabilidad o necesidad, el tipo agravado de obligar a la prostitución requiere el empleo de violencia física, intimidación grave o engaño cualificado, lo que justifica un mayor reproche penal y, consecuentemente, penas más severas.
¿Es posible el concurso con otros delitos?
Sí, es frecuente que el delito de obligar mediante violencia a ejercer la prostitución concurra con otros tipos penales como lesiones, detención ilegal, agresiones sexuales o trata de seres humanos. La jurisprudencia ha establecido criterios para determinar cuándo existe concurso real o ideal, dependiendo de la naturaleza de las conductas y los bienes jurídicos afectados.
¿Qué derechos asisten a la persona acusada de este delito?
Como en todo proceso penal, el acusado goza de los derechos fundamentales reconocidos en el artículo 24 CE: presunción de inocencia, derecho a la defensa técnica, a no declarar contra sí mismo, a utilizar los medios de prueba pertinentes y a un proceso con todas las garantías. La especialidad de estos procedimientos hace especialmente importante contar con asesoramiento jurídico especializado desde las primeras diligencias.
Si estás acusado de un delito relacionado con la prostitución forzada mediante violencia, necesitas defensa técnica especializada desde el primer momento. La complejidad de estos procedimientos, donde se entrelazan cuestiones probatorias delicadas con aspectos procesales específicos, requiere abogados con experiencia específica en la materia. No subestimes la importancia de una estrategia defensiva sólida y técnicamente impecable.


