Los procesos judiciales, especialmente aquellos relacionados con declaraciones testimoniales, pueden resultar intimidantes para cualquier persona. El acompañamiento de persona de confianza durante actuaciones judiciales constituye un derecho fundamental que busca proporcionar apoyo emocional y seguridad psicológica a quienes deben enfrentarse a la maquinaria judicial. Como abogado especializado en defensa penal, he podido constatar cómo la presencia de un acompañante de confianza puede marcar una diferencia sustancial en el desarrollo de las diligencias y en la calidad de las declaraciones prestadas.
El derecho al acompañamiento durante actuaciones judiciales: marco legal
La legislación española reconoce expresamente el derecho a contar con apoyo de una persona de confianza durante comparecencias judiciales, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad. Este derecho encuentra su fundamento en la Ley 4/2015 del Estatuto de la Víctima del Delito, que en su artículo 21 establece que «las autoridades y funcionarios encargados de la investigación, persecución y enjuiciamiento de los delitos adoptarán las medidas necesarias para garantizar la vida de la víctima y de sus familiares».
Sin embargo, este derecho no se limita únicamente a las víctimas. El artículo 433 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) contempla que, en determinadas circunstancias, los testigos también pueden solicitar compañía durante sus declaraciones, especialmente cuando existan factores que puedan comprometer su estabilidad emocional durante el acto.
¿Quién puede ejercer como persona de confianza?
La normativa establece cierta flexibilidad respecto a quién puede ejercer como acompañante en actuaciones judiciales. Generalmente, puede ser:
- Familiares directos
- Amigos cercanos
- Profesionales del ámbito psicosocial
- Representantes de asociaciones de apoyo a víctimas
En mi experiencia como abogado especializado, he comprobado que la presencia de un familiar cercano suele ser la opción preferida por la mayoría de las personas que solicitan este tipo de acompañamiento, aunque cada caso presenta sus particularidades.
Beneficios psicológicos del acompañamiento durante procesos judiciales
El respaldo emocional durante comparecencias judiciales no es un mero formalismo, sino que aporta beneficios psicológicos concretos y medibles. Como he podido observar en numerosos casos, la presencia de una persona de confianza contribuye a:
- Reducir los niveles de ansiedad y estrés
- Mejorar la capacidad de expresión y comunicación
- Disminuir la sensación de indefensión
- Prevenir la revictimización secundaria
- Facilitar la recuperación emocional posterior
Como en un caso que defendí hace algunos años, donde una testigo clave sufría crisis de ansiedad ante la perspectiva de declarar. La presencia de su hermana durante la comparecencia fue determinante para que pudiera prestar un testimonio coherente y detallado que, finalmente, resultó crucial para el esclarecimiento de los hechos.
Limitaciones al acompañamiento de persona de confianza en sede judicial
Aunque el derecho a contar con apoyo personal durante actuaciones está reconocido, existen ciertas limitaciones que es importante conocer. El tribunal puede restringir este derecho cuando:
Restricciones legítimas al acompañamiento
- Exista riesgo de contaminación del testimonio
- La persona acompañante sea también testigo en el mismo procedimiento
- Se detecte un potencial conflicto de intereses
- La presencia del acompañante pueda comprometer el secreto de las actuaciones
En estos casos, el juez debe motivar adecuadamente la decisión de limitar este derecho, ponderando los intereses en juego. No obstante, siempre que sea posible, se intentará buscar alternativas que permitan conciliar las necesidades de la investigación con el bienestar emocional de la persona que debe declarar.
Procedimiento para solicitar acompañamiento durante actuaciones judiciales
El proceso para solicitar la presencia de una persona de confianza durante comparecencias varía según el momento procesal y la condición de la persona (víctima, testigo o investigado). Como norma general, se debe:
- Presentar una solicitud formal ante el juzgado correspondiente
- Identificar claramente a la persona acompañante y su relación con el solicitante
- Fundamentar brevemente las razones que justifican la necesidad del acompañamiento
- Presentar la solicitud con suficiente antelación a la fecha prevista para la actuación
Desde mi experiencia profesional, recomiendo siempre formalizar esta solicitud por escrito, incluso cuando se trate de actuaciones donde habitualmente se concede este derecho sin mayores formalidades. Esta precaución evita posibles contratiempos de última hora que podrían generar situaciones de tensión adicional.
El acompañamiento en casos especialmente sensibles
Existen determinados procedimientos donde el apoyo de persona cercana durante actuaciones cobra especial relevancia. Entre ellos destacan:
- Delitos contra la libertad sexual
- Violencia de género o doméstica
- Casos con víctimas menores de edad
- Procedimientos con personas con discapacidad
En estos supuestos, la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha consolidado una interpretación amplia del derecho al acompañamiento. Por ejemplo, la STS 389/2020, de 10 de julio, reconoce expresamente que «la presencia de un acompañante de confianza durante la declaración de la víctima vulnerable no compromete la imparcialidad del proceso ni vulnera el derecho de defensa, siempre que se adopten las cautelas necesarias».
Preguntas frecuentes sobre acompañamiento durante actuaciones judiciales
¿Puede negarse el juzgado a permitir el acompañamiento de persona de confianza?
Sí, el juzgado puede denegar esta solicitud, pero siempre de forma motivada y cuando existan razones objetivas que lo justifiquen. La denegación debe ser excepcional, especialmente cuando se trata de víctimas en situación de vulnerabilidad. En caso de denegación injustificada, cabe recurso.
¿El acompañante puede intervenir durante la declaración?
No, la función del acompañante es estrictamente de apoyo emocional. No puede intervenir en la declaración, sugerir respuestas ni interrumpir el normal desarrollo de la diligencia. Su papel se limita a proporcionar seguridad psicológica con su presencia.
¿Es necesario que el acompañante sea mayor de edad?
Aunque la ley no lo establece expresamente, la práctica judicial habitual exige que el acompañante sea mayor de edad. Esto se debe a la responsabilidad que implica esta función y a la necesidad de garantizar la seriedad del acto procesal.
Si necesita asistencia para solicitar el acompañamiento de persona de confianza durante actuaciones judiciales o requiere asesoramiento legal especializado en procedimientos penales, no dude en contactar con nuestro despacho. La preparación adecuada para estas comparecencias puede marcar la diferencia en el resultado final del procedimiento, y contar con el apoyo emocional necesario es un derecho que debe ser respetado en todo momento procesal.


